sábado, 1 de julio de 2017

Mean por encima de uno y...

Hace poco y por pura casualidad, rescaté del olvido un caso de hace más de veinte años. Un caso que demuestra con creces que la justicia no siempre es justa. Que los sistemas están corrompidos y que manejan los hilos a su antojo. Si nombro a los cuatro de Guilford tal vez nadie sepa de lo que estoy hablando. 

Podría describir el caso entero con una sola frase: ``Mean por encima de uno y todavía hay que decir que llueve´´. 

Y es que estas cuatro personas no solo fueron acusados, torturados, juzgados y encarcelados injustamente. Sino que después de demostrar su inocencia, quince años después de que los cuatro entraran en prisión y de que el padre de uno de ellos muriera en prisión por no haber recibido la asistencia médica necesaria, absolutamente nadie se hizo responsable por el terrible error que se había cometido. De hecho, las disculpas públicas tardaron más de una década en llegar. 

Lamentablemente, después de más de veinte años, las cosas siguen siendo igual. La gente que acapara todo el poder hace y deshace a su antojo sin que nadie pueda ponerle un alto. Da igual cuántas vidas se lleven por delante. Da igual los años que una persona pase en prisión aun sabiendo que es inocente. Lo único que importa es llenarse los bolsillos y venderlo como si se estuviera haciendo un bien común. Y el resto de los mortales tenemos que agachar la cabeza. En definitiva, siguen meando por encima de uno y hay que decir que llueve... 

jueves, 29 de junio de 2017

Hubiera preferido.

No necesitaba pegarme un tiro o clavarme un puñal. No necesitaba estrangularme hasta que exhalara mi último aliento. No necesitaba llevar mi cuerpo sin vida a un descampado para deshacerse de mí. Nada de eso era necesario. Porque para matarme y enterrarme en vida, con sus palabras de desprecio bastaba. Y hubiera preferido mil veces que mi corazón hubiera dejado de latir de verdad... 

miércoles, 28 de junio de 2017

Opiniones.

Hay ocasiones en las que la opinión de la gente que tenemos más cerca nos importa una mierda. Sencillamente nos da absolutamente igual. Y sin embargo, llega alguien que ni siquiera conocemos y sus palabras nos hieren como un cuchillo que se nos clava en el pecho. 

Aunque también puede ocurrir lo contrario. Mientras los que tenemos cerca no hacen más que empujarnos hacia un pozo sin fondo, llega alguien que nos dice un par de palabras de aliento y sin saberlo, ha conseguido alegrarnos el día. 

domingo, 18 de junio de 2017

Eres un perfecto idiota.

Eres un imbécil, y eso no me lo puedes negar. Tienes la inteligencia emocional de una cebolla... Hay personas que son malas para pillar las indirectas, pero lo tuyo... Lo tuyo es otro nivel. Hay que decirte las cosas con todas sus letras y, aún así, muchas veces ni siquiera te das por enterado. 

Además eres un egoísta, solo piensas en ti, sin importarte en absoluto lo que los demás crean o sientan. Haces y deshaces a tu antojo, sin importar las consecuencias que, habitualmente, nunca recaen en ti. Mientras tú salgas beneficiado, lo demás no importa. 

Para colmo, no es que seas muy listo. Crees que puedes engañar a todo el mundo y en realidad es el mundo el que te engaña a ti. Intentas manipular a las personas a tu antojo sin darte cuenta de que eres tú el que acaba siendo manipulado al antojo de terceros. 

En definitiva, eres un perfecto idiota. ¿Pero qué le puedo hacer yo? Eres el perfecto idiota del que estoy locamente enamorada...  

sábado, 17 de junio de 2017

Esa extraña necesidad.

Te vi pasar, a lo lejos, y como una estúpida me escondí como pude para que no me vieras. Después de todo, sigo  intentando impresionarte, aunque ya me haya dado cuenta de que no eres para tanto. 

No entiendo por qué me comporto así cuando te tengo cerca, con esa extraña necesidad de que veas que sigo adelante sin ti a mi lado. Fingiendo que lo que pasó entre nosotros no me importa en absoluto y que, de hecho, estoy mucho mejor desde que te marchaste de mi vida. Un intento desesperado de convencerme a mí misma de que no estoy llena de resentimiento porque fuiste tú el que decidió finalizar aquella farsa que nos habíamos inventado. 

Pero, sin duda alguna, lo peor de todo es que sigo recordando con todo lujo de detalles la manera en la que tus ojos chocaban contra los míos mientras hacíamos el amor... 

martes, 13 de junio de 2017

De repente llegas tú.

Es verdad, no puedo negar que me costó enamorarme de ti, pero entiéndeme. Venía de vivir historias tormentosas, en las que siempre acababa saliendo mal parada. Venía acostumbrada a amores a medias, de estos que nunca acaban de llenarte por completo. 

Y de repente llegas tú... Me enseñas que hay otra manera de hacer las cosas, que hay otra manera de amar y ser amado. Me enseñas cómo se siente uno al saberse amado de verdad, sin ataduras ni condiciones. 

Era demasiado bonito para ser cierto, y yo no acababa de creérmelo. Sin embargo, me demuestras que esto que estamos viviendo es muy real, y te ocupas de hacerlo cada día que pasas a mi lado. 

lunes, 5 de junio de 2017

Deseo, no amor.

Creo que lo nuestro siempre fue más deseo que otra cosa. Decíamos que nos queríamos y toda aquella sarta de mentiras cursis que nos dedicábamos el uno al otro. Pero nada era verdad. Tú me gustabas, yo te gustaba, y eso era todo. De hecho, ni siquiera nos conocíamos. Y tardamos tanto en darnos cuenta de lo absurda que era nuestra situación... 

Nos atamos el uno al otro, jurándonos amor eterno, creyéndonos nuestras propias palabras a base de repetirlas millones de veces. 

Nos dimos de bruces contra la realidad aquella noche, cuando nos dimos cuenta de que practicábamos sexo y no hacíamos el amor.